El origen de la Raza American Staffordshire Terrier

Según una valiosa traducción de Edgar R. Ruíz, en representación de Seminole Bulls basándose en el texto de H.R. Pascoe, donde detalla que los orígenes del American Staffordshire Terrier pueden rastrearse con razonable certeza hasta finales del siglo XVIII en Inglaterra.

La lidia de toros con perros (Bullbaiting), así como varios otros deportes de lidia y las peleas de perros, eran pasatiempos comunes. Aún hay recuentos vívidos de aquellos bárbaros y sangrientos concursos. El bulldog, un perro grande y de miembros alargados llegaba hasta 90 libras (40 kgs*) de peso, era poseedor de un coraje fenomenal y se le utilizaba en la lidia de toros y osos. Los terrier, usualmente de manto liso y con frecuencia de un color negro y canela, estaban involucrados en concursos de matar ratas, cacerías de tejones, peleas de perros, y en otras situaciones en las cuales un perro pequeño, rápido y lleno de coraje habría de sobresalir.

En un esfuerzo por producir máquinas de combate más eficientes para participar en las peleas de perros, durante un período de varias décadas se efectuaron numerosos cruces entre bulldogs y terreros de trabajo.

Las fuentes de la época describen cruces entre bulldogs y terreros de talla grande a fin de hacer más veloces a los primeros y aportar tamaño y fuerza a los últimos. La tenacidad de ambos predecesores fue mantenida en los resultantes “Bull-y-Terrier”. Los productos de estos cruces ilustrados en publicaciones que datan desde 1806 muestran una semejanza asombrosa con el actual American Staffordshire Terrier.

Al estudiar estos perros primitivos, debemos tener presente que las razas como las conocemos hoy día no existían hasta ya bien entrado el Siglo XIX. El “terrier” por ejemplo, era un perro que cazaba animales en madrigueras ; la designación de “terrero” se refería más a la utilidad del perro que a su apariencia. Cualquier perro que se usaba de esta manera, sin considerar su pedigree, era llamado terrero. Por esta razón, no es razonable procurar asignar a las razas de terrier actuales o de mediados del siglo XIX una posición de fundación en el desarrollo de los “Bull-y-Terrier”. Ninguno de los candidatos existían.

Los bulldog de aquel período eran más grandes y muy espigados en comparación con la raza que actualmente lleva dicho nombre. Una vez más, el término “Bulldog” hacia referencia a la función del perro más que a su apariencia, aunque las variaciones de apariencia eran al parecer menos pronunciadas que en los terreros. Los bulldog ilustrados en “The Sporting Magazine” (* Revista Deportiva) entre los años 1798 y 1824 se semejan mucho más al actual American Staffordshire Terrier que al bulldog moderno. De hecho, el tipo del bulldog moderno es tan distinto al de sus predecesores trabajadores que estos últimos deben ser considerados como extintos.

Cuando en 1835 en Inglaterra se sanciona la Ley contra la Crueldad Animal, las actividades de lidia, la pelea de perros y otros deportes sangrientos pasaron a practicarse en la clandestinidad y la participación del público en los mismos disminuyó dramáticamente.

Aproximadamente en el año 1860, el Bullterrier blanco emerge como una ramificación distintiva del Bull-y-Terrier básico. El creador de este primo de nuestro American Staffordshire Terrier fue James Hinks. Según su hijo, James Hinks el joven, el Bullterrier blanco se produjo por la combinación bull-y-terrier, Terrier Inglés Blanco y Dálmata. El tipo de estos perros blancos primitivos ha sido alterado considerablemente durante el siglo que ha pasado. Hinks tuvo mucho éxito en la fosa con su ejemplar “White Cavalier.” Sin embargo, no hay una evidencia definitiva de que el bullterrier blanco haya sido utilizado para este propósito más que ocasionalmente desde mediados del siglo XIX. A principios del siglo XX se desarrolló el bullterrier colorado retrocruzando el bullterrier blanco con el pit bull.

La raza en Estados Unidos (1850-1930)

Muchos de estos perros fueron traídos al país antes de 1860. Como ejemplo, tenemos al gran perro Spring, importado por McCaffrey en 1857 y con el cual inició una línea de perros sobresaliente. Cerca de 1880, Charles Lloyd (*apodado “El Cockney”) importó a Paddy y Pilot, ambos perros destinados a la fama en los encuentros de fosa en el noreste del país. Para este momento ya la raza era bien conocida en Estados Unidos. Designada con el nombre de Pit Bull o Pit Bull Terrier, la raza se hizo cada vez más popular. Las concursos de peleas de fosa se organizaban en forma abierta al público y tenían gran publicidad. Los campeones de pelea así como sus dueños y criadores se hicieron famosos.

En 1898 C. Bennett fundó el United Kennel Club en Kalamazoo, Michigan con el propósito de registrar el American Pit Bull Terrier.

Con propietarios tan famosos como John L. Sullivan y Theodore Roosevelt, la raza se convirtió en una de las más populares durante el primer cuarto de siglo (*s. XX). Durante la I Guerra Mundial un poster alusivo a la alianza de naciones ilustraba al American Pit Bull Terrier en representación de Estados Unidos flanqueado de perros de razas representativas de los demás aliados. De hecho, el perro de guerra americano más condecorado de la I Guerra Mundial fue una American Pit Bull Terrier. Una exhibición especial de esta perra y de sus heroicas hazañas está presente en el Instituto Smithsoniano en Washington, D.C. Uno de los cuentos más añorados de del escritor James Thurber trata una memporia nostálgica de su compañero de la niñez, un American Pit Bull Terrier. Era también un American Pit Bull Terrier el leal compañero familiar de Buster Brown en la vieja tira cómica.

“Pete,” el famoso perro con el anillo pintado en el ojo en la serie “La Pandillita” (“Our Gang”), fue el primer Staffordshire registrado en el American Kennel Club in 1936. Fue el único perro en sobrevivir la transición del cine mudo al cine con audio – un tributo a la inteligencia del perro y a la destreza e ingenuidad de su entrenador Harry Lucenay.

El American Bull Terrier Club (ABTC), fundado en 1921 en Clay Center, Kansas, publicó un estándar del cual se origina el estándar actual (W. M. Whitaker, June 1966 AKC Gazette.) “The Dog Fancier,” una revista de circulación nacional estaba dedicada al American Pit Bull Terrier. La revista del United Kennel Club “BLOODLINES” llevaba registro de los resultados de las peleas de fosa.

Debe tenerse en cuenta que mientras el American Bull Terrier o American Pit Bull Terrier se desarrollaba en este país, los ingleses continuaron desarrollando su propia versión del pit bull. Esta raza, claramente más pequeña y algo diferente en tipo, fue reconocida en el año 1935 por el Kennel Club británico bajo el nombre de Staffordshire Bull Terrier.

Historia moderna

Ya en el año 1930, un grupo de entusiastas del American Pit Bull Terrier comenzaron a trabajar para que la raza fuese reconocida por el American Kennel Club. Wilfred T. Brandon cargó con las máximas responsabilidades para lograr dicho reconocimiento. El Sr. Brandon casi por sí solo logró convencer a los representantes del AKC de que la raza contaba con los requisitos genealógicos necesarios y un fenotipo suficientemente uniforme como para garantizar su inclusión en el registro. Brandon adoptó y modificó el estándar previamente existente para forjar el estándar que ha sobrevivido màs de cuarenta1 años sin ser cambiado.

El petitorio original 2 formulado para el reconocimiento de la raza fue hecho bajo el nombre tradicional de “American Bull Terrier,” 3 designación que aún hoy día algunos consideran como el más apropiado para la raza. La petición fue denegada, por lo menos en parte, como resultado de la oposición del Bull Terrier Club of America. Es interesante notar que la restricción en cuanto al color blanco, incluida en el estándar actual, no estaba contemplado en el documento original sometido por Brandon. Para este tiempo, el Capitán Will Judy, editor de la revista “Dog World” y fuerte promotor de la raza, propuso el nombre de “Yankee Terrier”, pero este nombre nunca gustó más que a unos pocos entusiastas.

El reconocimiento por parte del Kennel Club británico en 1935 del Staffordshire Bull Terrier probó ser un paso importante para que al año siguiente se reconociera el Staffordshire Terrier. Desde un principio había la clara intención de preservar al Staffordshire Terrier y el Staffordshire Bull Terrier como razas separadas. Esto, debido a las considerables diferencias físicas que habían evolucionado durante un período de 60 a 80 años de cría totalmente segregada de las sangres inglesas y de las americanas. Que la similitud de los nombres causaría confusión, es algo que debió preverse en aquel tiempo. Sin embargo, el reconocimiento fue un asunto dificultoso y con frecuencia engorroso. Se logró un acuerdo y la raza fue reconocida en 1936 bajo el nombre de “Staffordshire Terrier” – en reconocimiento a una distante relación con un alejado condado inglés.

El paso final en la larga evolución de nombres ocurrió al principio de la década de 1970’ como resultado del reconocimiento del Staffordshire Bull Terrier por parte del AKC. Reaccionando a la similitud inconcebible de los nombres, AKC ofreció el nombre de “American Staffordshire Terrier” 4 como la designación final para la raza. El Staffordshire Bull Terrier fue finalmente reconocido por AKC en 1975.

La secuencia de los cambios de nombre de Bull-y-Terrier, Pit Bull, Pit Bull Terrier, American Pit Bull Terrier, American Bull Terrier, Yankee Terrier, Staffordshire Terrier, y finalmente American Staffordshire Terrier, ha creado una situación increíblemente complicada y confusa, en especial para los novatos que deben lidiar con otras razas relacionadas como el Bull Terrier y el Staffordshire Bull Terrier.

Adicional a este complejo cuadro está el hecho de que muchos criadores de American Pit Bull Terrier prefirieron no registrar sus perros con el American Kennel Club. Esta decisión fue tomada por variedad de razones incluyendo la desconfianza existente hacia el medio de las exposiciones en cuanto a que este pudiera ser un vehículo útil para el progreso de la raza y puro disgusto por el nombre de “Staffordshire Terrier.” Como resultado, tenemos a muchos perros registrados como American Pit Bull Terriers en el United Kennel Club y otras organizaciones. A su vez, muchos criadores registraron sus perros con el American Kennel Club aceptando el nombre de American Staffordshire Terrier y también con el United Kennel Club como American Pit Bull Terrier – situación esta que continúa siendo una práctica común hoy día. 5

Notas del traductor

El artículo original de Pascoe data de 1977, a fecha van sesenta y cuatro años sin que se modifique el estándar elaborado por el STCA (AKC) .

Refiérase al petitorio original sometido en el primer intento al American Kennel Club.

En una reunión preliminar AKC había solicitado la eliminación de la palabra “Pit” razón por la cual en el petitorio original se pidió el nombre de American Bull Terrier.

En enero de 1972, AKC notificó al STCA su disposición de aprobar el nombre de American Bull Terrier para la raza y quedaba a criterio del club mentor nacional el hacer uso de su derecho, pero para ese entonces la directiva del STCA argumentó que habían gastado muchísimo dinero en promover el nombre de (American) Staffordshire Terrier y que por tanto preferían quedarse con este último. Fuente : R.F. Stratton, The American Pit Bull Terrier (TFH) 1981.

Este último caso es el de los llamados perros con registro dual, situación que se presenta con toda normalidad y cuya práctica ha incremento entre los criadores de AST en Estados Unidos vista la importancia que ha recobrado el UKC.

(*) Los asteriscos señalan otras notas aclaratorias auxiliares para el lector.

Richard Pascoe de Forney,Texas, ha criado American Staffordshire Terriers por cerca de cuarenta años y ha producido innumerables campeones AKC bajo su apelativo Whiterock. Sirvió como secretario del Staffordshire Terrier Club of America por casi dos décadas hasta 1999. El presente artículo es un extracto de su libro titulado “The American Staffordshire Terrier”.

Edgar R. Ruíz, en representación de Seminole Bulls E-Bulletin ha traducido bajo su propia responsabilidad, en forma textual, literal y conceptualmente fiel este extracto ejerciendo su mejor voluntad y conocimientos como traductor profesional, habiéndose basado en el archivo de texto electrónicamente transmitido y recibido del grupo de correo electrónico AMST-E-GROUP y sólo se hace responsable por la traducción de dicha versión y las notas de traductor (1 al 5) al pie del actual documento. Edgar R. Ruíz y Seminole Bulls no se hacen responsables por la fidelidad de la versión electrónica del texto transcrita a partir de la obra original.

Edgar R. Ruíz y Seminole Bulls se adscriben y apoyan en su totalidad la presente versión de la Historia del AST


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